Las personas con problemas de salud mental, pueden afrontar las tensiones normales de la vida, trabajar de forma productiva y hacer una contribución a su comunidad se deben examinar en función del periodo histórico y del contexto cultural. Durante el presente siglo hemos experimentado cambios sociales que han impactado considerablemente en las vidas de los niños y adolescentes y sus familias.
La aparición de nuevas estructuras familiares, el estilo de vida más individualista, el desarrollo de internet con un acceso ilimitado de información y conocimiento o el crecimiento de las redes sociales virtuales, nos coloca en una dinámica social compleja en la que cada vez se requiere más habilidades para adaptarse al entorno, haciendo esto que los problemas de salud mental introduzcan al sujeto en un grupo con alta vulnerabilidad.
Tener en cuenta
las condiciones de vida en las que una persona se desarrolla y su relación con
la desigualdad, la inequidad, la pobreza o la marginalidad a las que esté
expuesta es fundamental a la hora de evaluar la salud mental de ese individuo.
Las personas con problemas de salud mental satisfacen los principales criterios
de vulnerabilidad dado que experimentan estigma y discriminación, tienen más
posibilidades de ser objeto de abuso y violencia que la población general,
encuentran barreras para una participación plena en la sociedad y pueden ser
también excluidas de las oportunidades educativas y de empleo.
Pero también, el
estigma, abuso y exclusión, es causado por los entornos sociales en los que uno
habita, afectándose notoriamente la salud mental del individuo. Algunos grupos
de población son más vulnerables que otros.
Recuperada de Canva
noticia de ampliación del tema:
https://www.radioharo.com/2021/07/16/la-salud-mental-y-los-problemas-de-relacion-con-los-circulos-personales-de-amistad-principales-impactos-de-la-covid-19-en-la-juventud-riojana/
video sobre el tema

Comentarios
Publicar un comentario